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Envoltura


¿Sabes de qué tengo antojos?, preguntó Alondra. ¿De qué?, le respondí. De un delicioso pastel- contestó Alondra. Nos dirigimos a la repostería mas cercana, bueno, en esta parte de la cuidad hay tremendas reposterías. Aquí se encuentran pasteles exquisitos. Entramos a una repostería la cual estaba repleta de gente que se veía muy contenta. Le dimos una ojeada a los pasteles que estaban en la vitrina…umm… chocolate, frutas, crema… todo se veía tan delicioso. De repente se escucha la voz de un muchacho quien muy amable se ofreció a atendernos. Cuando realmente nos fijamos en su rostro, era el complemento perfecto para tan ricos pasteles. Pelo largo, pero no tan largo,- ¿me entienden?-... Así como a la media adecuada. Ojos marrones, cara de porcelana… “Eros”… llego a suspirar Alondra, comentario al que respondí con una risa interna.

Fue inevitable sonrojarnos. Él con una sonrisa de oreja a oreja nos preguntó que pastel queríamos. Yo, como estaba indecisa… le pregunté: ¿Cuál me recomiendas?

Él con la misma sonrisa contestó: Esta tarta de frutas es muy buena. Pero mi favorito es este pastel de chocolate.

- Umm chocolate, me encanta el chocolate.- Dije pensando en voz alta.

- A mi también, es mi dulce favorito- respondió el chico pastelero. Mientras, sentía que algo me quemaba la espalda, y era Alondra que quería matarme con la mirada.

“Pues yo no como chocolate, pero me encantan las fresas, así que yo elijo esa tarta” ordenó Alondra un poco molesta. “De todas las frutas la fresa es la que mas me gusta”, respondió el chico sumamente adorable. Ok, así que estamos a la par, y las dos muy felices. Comimos nuestros pasteles a la vez que mirábamos al chico de reojo. Pedimos la cuenta, y cuando fuimos a pagar Alondra no pudo evitar preguntar: “¿Dónde estudias?”, da la casualidad que estudia música en la misma universidad donde nostras estudiamos. “Aaaahhh” alcanzamos a responder ambas. “¿Y que instrumento tocas?”, le pregunte casi automáticamente, a lo que sonrió y me contestó “guitarra”. “Oooooooooooooooohhh… tremendo”- fue todo lo que llegue a decir mientras nos despedimos de él y nos dijo “Que vuelvan pronto y espero verlas por la Universidad”. Claro… le respondimos con un nervioso “¡Igualmente!”. Justo cuando salimos a la calle, nos entro un mal de risas, que casi nos asfixiamos.

-¡Nena…Que bellooooo!... gritó Alondra. La gente a nuestro alrededor nos miraba como si estuviésemos locas. “Alondra ese es el Giovanni que yo tanto espero, el hombre perfecto”. “Siiiiiiii Ame… bello, músico, que te cocine un rico pastel de chocolate cuando tengas hambre”. Jajajajajajajajajajajaja, sin respiración una vez más. La vida se pasa así junto a mi amiga Alondra, entre risas. Con ella me pasan las cosas más raras que se pueda imaginar.

Llegó Sonia, y al vernos rojas como dos tomates en ensalada, le tuvimos que contar todo lo que nos paso. Caminando por la ciudad, nos encontramos a Gustav el cual nos invita a una fiesta. Todas, incluyendo a Lulu, Lucia y Marta, nos preparamos para pasar nuestra ultima noche en Madrid a lo máximo. Traje corto rojo, zapatos negros, la combinación perfecta para salir a festejar. Entramos a la fiesta y entre un mar de gente un rostro se me hacia conocido. Era como ver un espejismo… pero no … era real. Me miró, con cara de asustado, y con deseos de largarse de esa casa. Si, era Jean. Qué hace aquí no tengo ni la mas mínima idea. Y allí estaba, no le quedo otro remedio más que saludarme y retirarse ligeramente al lado que la mesa del ponche. Todas me miraron, y Sonia me tomó por el brazo y me dijo, ve, habla con él, te sentirás mucho mejor. Sonia siempre dice cosas muy sabias, pero hoy no sé lo que le pasa. Creo que ella respiraba el aire de tensión que salía por mis poros, de rabia, de ganas de matarlo. “Respira Ame, y camina”. Antes de pensarlo una vez más me dirigí hacia la mesa del ponche. Tomé un vaso y me serví un poco. A mi lado, Jean, de espaldas, respirando con dificultad, nervioso, manos temblando, de tanta palidez se veía que hasta el alma le temblaba.

¡Hola!, lo salude como a cualquier otro hijo de vecino. “Ahora reclámale Ame… ahora… hazlo… shhhhhhhhhhhhhhh no… eso no, mi dignidad es primero” me decía por dentro. Me comporte, no hubo reclamos. Fue solo una conversación entre dos conocidos. ¿Para que reclamarle, si de lo que sucedió ya van casi dos años? Pero el aun tiembla… y no me mira a los ojos… no me quiere mirar, y se muerde los labios como cuando estaba nervioso o me quería besar. No hablamos de amores, no platicamos del pasado. Me sentí muy orgullosa de mi misma, porque encontré el valor de mirarlo a los ojos, y decirle con eso que no tengo miedo, que puedo enfrentarlo, que yo me valoro, y que sigo siendo la misma. “Te deseo lo mejor en la vida y que seas muy feliz”, le dije dándole la mano firmemente y mirándolo fijamente a los ojos. Aun trataba de escapar de mi mirada. Camine hacia donde estaban las chicas, las cuales me esperaban para darme apoyo emocional por si las moscas. Pero no lo necesite. Al fin y al cabo no valía la pena los reclamos, de preguntarle si de verdad me amó, o si todo fue una apuesta. Sentía alegría de mostrarle que estoy bien, que no he llorado por él, que sigo viviendo. Creo que volverlo a ver me hizo cerrar esa herida que tenia abierta y que no me permitía seguir adelante. Después de todo, Sonia no estaba tan equivocada. Hoy me di cuenta que ya todo paso y que hay mucho por delante y que ya no me importa.

Por que la envoltura a veces parece ser bella, pero arropa lo mas temido, oscuro y maligno que pueda existir.

Que a veces es muy importante reparar los rasguños de la envoltura para que sea mas bello el regalo.

Canciones para ser escuchadas:"Sweet Dreams (Are Made of This)" - Eurythmics

"Mientes"- Camila

"Smile" - Lily Allen

Renovación



Hace tiempo que no visitaba Madrid. Mis padres crecieron aquí, y luego se mudaron a Francia. Viajábamos mucho a esta ciudad, visitar familiares,vacaciones. Hoy estoy aquí con otro proposito. “Escapar”, dice Sonia sin piedad. No estoy escapando, estoy buscando algo. Algo que se que tengo pero que esta perdido en algun rincon de mi ser.

“Escapar… huir, Amélie”, vuelve a recalcar Sonia. “Dejala ya Sonia, no sigas dandole a la llagar”alcance escuchar que Lucia le decia en voz baja. Lucia es de las que creo que me comprenden. Pero ni yo misma me comprendo. Ando todo el viaje callada, riendome de vez en cuando de algun chiste que dice Marta, o las ocurrencias de Alondra, pero todo esos momentos se esfuman con facilidad. Y siento mucho si estoy hablando mucho de melancolia, pero esto va mucho mas alla de Elliot y todo mi rollo con el. Y me paso el día así, mirando la ventana y las gotas de lluvia resbalar sobre ella.

“Ya no puedo verte mas así… vinimos hasta aquí para que salgas de ese estado casi depresivo. Me canse de que estes todo el día sentada, mirando la ventana, con cara de amargura”, estallo Lulu. No tardo mucho cuando sigueron los reclamos de Lucia, Sonia, Marta y Alondra. Y cuando no tenia suficiente entra por la puerta este muchacho de pelo largo y barba (que parece que hace siglos no habia sido afeitada), todo empapado de agua. Era Gustav, el chico de la casa, y el que da una opinión masculina de todo lo que nos sucede. Cuando ve a todas rodeandome, pregunta “ Que sucede aquí?”, todas lo miraron y se cumplio una vez mas ese dicho que dice “una mirada dice mas que mil palabras”, en este caso son cinco mil. “Lo mismo de siempre?” pregunto, y todas contestaron con esas mismas miradas, “Ya me lo imaginaba”. Todas lo miraron como esperando que dijera su opinión al respecto. “Quieres que te de un consejo?” , replico Gustav, a lo que Sonia respondio con un suspiro de alivio como diciendo “ya era hora”.

*Nota aclaratoria: Los consejos de Gustav tal vez no sea los mas bonitos, mas saludables para una persona recatada. Por otro lado a veces suelen ser dolorosos, porque los dice sin ninguna compasión y no es de los que le tiembla la voz. Pero aunque sean doloros, son unos llenos de mucha verdad. Y odio que tenga razón.

“Sal!, Corre en la lluvia… grita…!” Me fije en sus ojos y era como si fuese la respuesta que estaba buscando, algo que queria hacer desde mucho tiempo. “Ya se!Te llevare a dar un paseo!”. No pasaron cinco segundo cuando nos montamos en el carro de Gustav, y recorrimos la ciudad. Es muy raro, pero las calles estaban vacias, y como a Gustav le gusta la velocidad, acelero. A la misma vez mis palpitaciones por minuto aumentaron. Gustav nos mando a abrir las ventanas del auto y sacar las cabezas y gritar. No se si fue la combinación de gritar, la rapidez del auto, el viento sobre mi cara y revolcando todo mi pelo, o las gotas de lluvia mojando mi piel, pero me sentia viva. Fue como si se estimularan mis sentidos una vez mas. Como dirian en el buen ingles, le dieron a esta maquina un “restart”.

Una vez cumplida esta parte de la promesa de salir en la tarde, nos bajamos del auto y salimos a correr por las calles a bailar. La música entraba por mis oídos y luego por mis venas. Y creo que si, creo que esto es vivir. Y he ahí la idea: No necesito de un hombre para sentirme completamente feliz. Para amar, necesito amarme primero a mi misma.

Es en ese momento cuando anuncian en la tarima del club que le darán la oportunidad de cantar a alguien. Con lo amorosos que son mis amigos, hicieron coro para que yo subiese esa tarima para cantar. Después que revolcaron a todo el mundo para que se animasen a escucharme a cantar, subí a la tarima que ahora se convertía en escenario. Créanme… me viví ese coro que dice “Quiero vivir, quiero gritar, quiero sentir el universo sobre mi”. Y todo eso lo haré, lo haré sola, yo sola. Lo haré por la Amelie que solía caminar por estas mismas calles, soñando ser alguien grande cuando era niña. Lo haré por mi, y solo por mi, porque ya no soporto el dolor. Voy a aprender a quererme, a saber lo que realmente quiero, con o sin alguien a mi lado.

Que no viviré por alguien. Que viviré por mis sueños, por lo que quiero alcanzar. Si el me quiere vendrá y me entenderá y todo saldrá bien. Pero hoy le doy fin a esto que me esta hundiendo. Que yo no lo amo porque lo necesito, sino que lo necesito porque lo amo. Que lo que yo siento lo estoy definiendo. Y si, ya lo definí. Y me siento mucho mejor. Respirando profundo... inhalando paz…exhalando ansiedad. Se lo diré… lo enfrentare. No me importa si no me ama y mi, pero yo estoy segura de lo que siento. Estoy enfrentando mis miedos, estoy aceptando lo que siento. Me estoy renovando. “Y si la respuesta es yo no te amo”… me pregunte a mi misma. Pues seguro llorare… pero seguiré viviendo, no es el único hombre que existe. Pero tampoco perderé un día preocupándome por alguien que no me valoró como yo lo valore. Porque seguiré siendo yo. Porque tal vez lo perderé, pero no me perderé a mi misma. Porque estoy firme. Porque a veces hay que llorar. Pero para eso sirven los pañuelos, y los amigos que dicen “hombro: waterproof”.

Y entre aplausos y abrazos, ya casi amanecía. Me queda un dia, en Madrid. No se cuando volvere a ver a Elliot, pero hoy hubo una renovación. Hoy volvi a ser yo. Hoy me siento bien, pero mucha mas que bien…buenisima!

Canciones para ser escuchadas: “Niña”- La Quinta Estación

“Rush”- Aly and AJ

“El universo sobre mi”-Amaral

“I’m Feeling Good”- Muse