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Tierra



4

La luz me deja ciega, pero el sonido de los aplausos me llenan de alegría. Este momento se quedarán en mi memoria para siempre. Por cierto, espero que Anton haya visto a Cami. La verdad que modeló como toda una profesional. Me lo imagino su cara, jajajajajajajajaja... Creo que está aquí, pero no lo veo, estas luces no me dejan ver. Pero... ¿Elliot? ese no puede ser el. Todo es producto de mi imaginación. Y si fuese de verdad, que ni me vea, porque no estoy para discusiones, y menos para llorar. Repitelo Amélie... hoy no vas a llorar, hoy no vas a llorar...¡HOY NO VOY A LLORAR! Ahora sonríe, aplaude, di las gracias a tus invitados, relájate y ve a la fiesta. Si, eso haré. A lo mejor todo está en mi mente.

Camino, "¿Quiere champange señorita?", tomé una de prisa y literalmente me lo tragué de un solo sorbo. Pero que muchos invitados, todos bien vestidos. Trés chic! Me fascina. Lo único que espero es no tener un disgusto con nadie, ni un mal recuerdo que me dañe esta noche especial.

Uno, dos, tres, pasos adelante... Dios mío ese es Jean, lo veo, me sonríe, le sonrío, (da la vuelta, da la vuelta Ame, pero con sonrisa, para que no seas tan seca). Ufff, de lo que me libré pero.. "Hola Amé!", era Jacques, un chico del que me enamoré por un mes, hubo algo bonito, pero no llegó a nada. "¡Jacques, que gusto verte de nuevo! ¿Te gustó la colección?", le pregunté justo cuando el champange estaba haciendo su efecto.
-Si me encantó. Siempre supe que tenías talento para esto.
-Gracias, gracias.
- Por cierto, te ves hermosa... como siempre.- Si el me hubiese dicho eso hace mas de tres años atrás tal vez me derretía. Pero hoy, solo un ligero gracia.
-Me alegro mucho que te haya gustado el desfile. Siéntete como en casa.- despedida común (mejilla y mejilla) uffff que bueno que salí de eso.

En el área de cocktail estaban Sonia, Lucía, Juliette, Marta y Melissa. ¿Dónde está Camille?... bueno, la cosa es que estoy a salvo y no hay señales de Elliot por ninguna parte. Me viré a pedir un vaso de agua cuando escucho a las chicas comentar de guapísimo muchacho que entró a la fiesta y que aparentemente estaban apreciando su belleza en el desfile. "Es que se ve tan galán, parece como de película"- decía Lucía.
-¡Hay pero qué escándalo amiga! El es como el estereotipo del hombre perfecto.- suspiraba Sonia.
-Trigueño, ojos verdes, musculoso... ¡Ay hasta parece extranjero!... me lo llevo,¡ ME LO LLEVO!- comentaba Juliette, mientras todas se reían a carcajadas. Yo ni quería mirar para atrás a ver quien era. Estas chicas deberían controlar sus hormonas. Disculpen sus comentarios.
-Relajensen niñas- les recomendé.
-Es que si lo estuvieses viendo Ame. Es como una manzana envuelta en caramelo.- dijo Melissa. Esos si me hizo reír. Ella y sus analogías. Definitivamente con ella no hay momento para estar triste.
-¡Ay ya sé a lo que te refieres! Toda una dulce tentación.- decía Sonia, ella tan analítica.- Es que el se ve como tan perfecto.

Para ser sincera, no pude resistir a saber quien era ese hombre que lo describían como todo un Superman. Y para mi sorpresa era Tiago. Portugués, ojos claros, musculoso, trigueño. Un viejo amigo, el cual realmente solo fuimos amigos.

-Es que... lo que le falta es ayudar a una viejecilla...- decía Juliette mientras que en ese mismo momento a mi abuela se le calló su bastón y el la ayudó a ponerse en pie- Nop, ya tiene todos los requisitos.
-Ese hombre tiene una corona en el cielo.- expresó Melissa.- Y...¿ viene para acá?

Upss, creo que ya me vio. Viene de lo más sonriente. Traga Amélie, traga y respira. "¡Amélie! ¿Cómo estas?", me dijo mientras me daba un beso en la mejilla. El tan amable como siempre. Pues le conté como me ha ido en estos años. El se veían tan bien, como siempre. Honestamente, Tiago es perfecto, cuerpo escultural, ojos impresionantes, sonrisa blanquísima, amable, todo un caballero, cara como la de actor de película. Si... admito que por un tiempo estuve enamorada de él, pero tiene un defecto, siempre está de viaje, y la diferencia de edad. "¿Te puedo decir algo Amé?", preguntó con mucho respeto, y claro que acepté. "Esta noche luces como toda una mujer. Realmente bella. La verdad que el tiempo no pasa en vano". No pude evitar sonrojarme. Mis amigas escucharon toda la conversación..." Me derrito"- gritó Marta, pero mirando para otro lado, para tratar de disimular.

"Me parece que Elliot tiene competenciaaaaaaaaa..." cantaba Melissa. Mejor que esa canción no pase de solo ser un verso.Tiago será medio perfecto, pero siempre hemos sido solo amigos. Nos despedimos luego de una larga platica. Me fui a saludar a mis otros mis invitados. La música estaba muy alta y realmente invitaba a bailar, no pude aguantar y me fui a la pista de baile con las chicas, la que no alejaban sus ojos de Tiago.

Pero decidí ir al baño, porque me avisaron que Camille se sentía mal. "Ups... disculpe". ¡Oh no! No era parte de mi imaginación. ¿Qué hace él aquí?...

Canción para ser escuchada: "The Show"-Lenka

Envoltura


¿Sabes de qué tengo antojos?, preguntó Alondra. ¿De qué?, le respondí. De un delicioso pastel- contestó Alondra. Nos dirigimos a la repostería mas cercana, bueno, en esta parte de la cuidad hay tremendas reposterías. Aquí se encuentran pasteles exquisitos. Entramos a una repostería la cual estaba repleta de gente que se veía muy contenta. Le dimos una ojeada a los pasteles que estaban en la vitrina…umm… chocolate, frutas, crema… todo se veía tan delicioso. De repente se escucha la voz de un muchacho quien muy amable se ofreció a atendernos. Cuando realmente nos fijamos en su rostro, era el complemento perfecto para tan ricos pasteles. Pelo largo, pero no tan largo,- ¿me entienden?-... Así como a la media adecuada. Ojos marrones, cara de porcelana… “Eros”… llego a suspirar Alondra, comentario al que respondí con una risa interna.

Fue inevitable sonrojarnos. Él con una sonrisa de oreja a oreja nos preguntó que pastel queríamos. Yo, como estaba indecisa… le pregunté: ¿Cuál me recomiendas?

Él con la misma sonrisa contestó: Esta tarta de frutas es muy buena. Pero mi favorito es este pastel de chocolate.

- Umm chocolate, me encanta el chocolate.- Dije pensando en voz alta.

- A mi también, es mi dulce favorito- respondió el chico pastelero. Mientras, sentía que algo me quemaba la espalda, y era Alondra que quería matarme con la mirada.

“Pues yo no como chocolate, pero me encantan las fresas, así que yo elijo esa tarta” ordenó Alondra un poco molesta. “De todas las frutas la fresa es la que mas me gusta”, respondió el chico sumamente adorable. Ok, así que estamos a la par, y las dos muy felices. Comimos nuestros pasteles a la vez que mirábamos al chico de reojo. Pedimos la cuenta, y cuando fuimos a pagar Alondra no pudo evitar preguntar: “¿Dónde estudias?”, da la casualidad que estudia música en la misma universidad donde nostras estudiamos. “Aaaahhh” alcanzamos a responder ambas. “¿Y que instrumento tocas?”, le pregunte casi automáticamente, a lo que sonrió y me contestó “guitarra”. “Oooooooooooooooohhh… tremendo”- fue todo lo que llegue a decir mientras nos despedimos de él y nos dijo “Que vuelvan pronto y espero verlas por la Universidad”. Claro… le respondimos con un nervioso “¡Igualmente!”. Justo cuando salimos a la calle, nos entro un mal de risas, que casi nos asfixiamos.

-¡Nena…Que bellooooo!... gritó Alondra. La gente a nuestro alrededor nos miraba como si estuviésemos locas. “Alondra ese es el Giovanni que yo tanto espero, el hombre perfecto”. “Siiiiiiii Ame… bello, músico, que te cocine un rico pastel de chocolate cuando tengas hambre”. Jajajajajajajajajajajaja, sin respiración una vez más. La vida se pasa así junto a mi amiga Alondra, entre risas. Con ella me pasan las cosas más raras que se pueda imaginar.

Llegó Sonia, y al vernos rojas como dos tomates en ensalada, le tuvimos que contar todo lo que nos paso. Caminando por la ciudad, nos encontramos a Gustav el cual nos invita a una fiesta. Todas, incluyendo a Lulu, Lucia y Marta, nos preparamos para pasar nuestra ultima noche en Madrid a lo máximo. Traje corto rojo, zapatos negros, la combinación perfecta para salir a festejar. Entramos a la fiesta y entre un mar de gente un rostro se me hacia conocido. Era como ver un espejismo… pero no … era real. Me miró, con cara de asustado, y con deseos de largarse de esa casa. Si, era Jean. Qué hace aquí no tengo ni la mas mínima idea. Y allí estaba, no le quedo otro remedio más que saludarme y retirarse ligeramente al lado que la mesa del ponche. Todas me miraron, y Sonia me tomó por el brazo y me dijo, ve, habla con él, te sentirás mucho mejor. Sonia siempre dice cosas muy sabias, pero hoy no sé lo que le pasa. Creo que ella respiraba el aire de tensión que salía por mis poros, de rabia, de ganas de matarlo. “Respira Ame, y camina”. Antes de pensarlo una vez más me dirigí hacia la mesa del ponche. Tomé un vaso y me serví un poco. A mi lado, Jean, de espaldas, respirando con dificultad, nervioso, manos temblando, de tanta palidez se veía que hasta el alma le temblaba.

¡Hola!, lo salude como a cualquier otro hijo de vecino. “Ahora reclámale Ame… ahora… hazlo… shhhhhhhhhhhhhhh no… eso no, mi dignidad es primero” me decía por dentro. Me comporte, no hubo reclamos. Fue solo una conversación entre dos conocidos. ¿Para que reclamarle, si de lo que sucedió ya van casi dos años? Pero el aun tiembla… y no me mira a los ojos… no me quiere mirar, y se muerde los labios como cuando estaba nervioso o me quería besar. No hablamos de amores, no platicamos del pasado. Me sentí muy orgullosa de mi misma, porque encontré el valor de mirarlo a los ojos, y decirle con eso que no tengo miedo, que puedo enfrentarlo, que yo me valoro, y que sigo siendo la misma. “Te deseo lo mejor en la vida y que seas muy feliz”, le dije dándole la mano firmemente y mirándolo fijamente a los ojos. Aun trataba de escapar de mi mirada. Camine hacia donde estaban las chicas, las cuales me esperaban para darme apoyo emocional por si las moscas. Pero no lo necesite. Al fin y al cabo no valía la pena los reclamos, de preguntarle si de verdad me amó, o si todo fue una apuesta. Sentía alegría de mostrarle que estoy bien, que no he llorado por él, que sigo viviendo. Creo que volverlo a ver me hizo cerrar esa herida que tenia abierta y que no me permitía seguir adelante. Después de todo, Sonia no estaba tan equivocada. Hoy me di cuenta que ya todo paso y que hay mucho por delante y que ya no me importa.

Por que la envoltura a veces parece ser bella, pero arropa lo mas temido, oscuro y maligno que pueda existir.

Que a veces es muy importante reparar los rasguños de la envoltura para que sea mas bello el regalo.

Canciones para ser escuchadas:"Sweet Dreams (Are Made of This)" - Eurythmics

"Mientes"- Camila

"Smile" - Lily Allen

Renovación



Hace tiempo que no visitaba Madrid. Mis padres crecieron aquí, y luego se mudaron a Francia. Viajábamos mucho a esta ciudad, visitar familiares,vacaciones. Hoy estoy aquí con otro proposito. “Escapar”, dice Sonia sin piedad. No estoy escapando, estoy buscando algo. Algo que se que tengo pero que esta perdido en algun rincon de mi ser.

“Escapar… huir, Amélie”, vuelve a recalcar Sonia. “Dejala ya Sonia, no sigas dandole a la llagar”alcance escuchar que Lucia le decia en voz baja. Lucia es de las que creo que me comprenden. Pero ni yo misma me comprendo. Ando todo el viaje callada, riendome de vez en cuando de algun chiste que dice Marta, o las ocurrencias de Alondra, pero todo esos momentos se esfuman con facilidad. Y siento mucho si estoy hablando mucho de melancolia, pero esto va mucho mas alla de Elliot y todo mi rollo con el. Y me paso el día así, mirando la ventana y las gotas de lluvia resbalar sobre ella.

“Ya no puedo verte mas así… vinimos hasta aquí para que salgas de ese estado casi depresivo. Me canse de que estes todo el día sentada, mirando la ventana, con cara de amargura”, estallo Lulu. No tardo mucho cuando sigueron los reclamos de Lucia, Sonia, Marta y Alondra. Y cuando no tenia suficiente entra por la puerta este muchacho de pelo largo y barba (que parece que hace siglos no habia sido afeitada), todo empapado de agua. Era Gustav, el chico de la casa, y el que da una opinión masculina de todo lo que nos sucede. Cuando ve a todas rodeandome, pregunta “ Que sucede aquí?”, todas lo miraron y se cumplio una vez mas ese dicho que dice “una mirada dice mas que mil palabras”, en este caso son cinco mil. “Lo mismo de siempre?” pregunto, y todas contestaron con esas mismas miradas, “Ya me lo imaginaba”. Todas lo miraron como esperando que dijera su opinión al respecto. “Quieres que te de un consejo?” , replico Gustav, a lo que Sonia respondio con un suspiro de alivio como diciendo “ya era hora”.

*Nota aclaratoria: Los consejos de Gustav tal vez no sea los mas bonitos, mas saludables para una persona recatada. Por otro lado a veces suelen ser dolorosos, porque los dice sin ninguna compasión y no es de los que le tiembla la voz. Pero aunque sean doloros, son unos llenos de mucha verdad. Y odio que tenga razón.

“Sal!, Corre en la lluvia… grita…!” Me fije en sus ojos y era como si fuese la respuesta que estaba buscando, algo que queria hacer desde mucho tiempo. “Ya se!Te llevare a dar un paseo!”. No pasaron cinco segundo cuando nos montamos en el carro de Gustav, y recorrimos la ciudad. Es muy raro, pero las calles estaban vacias, y como a Gustav le gusta la velocidad, acelero. A la misma vez mis palpitaciones por minuto aumentaron. Gustav nos mando a abrir las ventanas del auto y sacar las cabezas y gritar. No se si fue la combinación de gritar, la rapidez del auto, el viento sobre mi cara y revolcando todo mi pelo, o las gotas de lluvia mojando mi piel, pero me sentia viva. Fue como si se estimularan mis sentidos una vez mas. Como dirian en el buen ingles, le dieron a esta maquina un “restart”.

Una vez cumplida esta parte de la promesa de salir en la tarde, nos bajamos del auto y salimos a correr por las calles a bailar. La música entraba por mis oídos y luego por mis venas. Y creo que si, creo que esto es vivir. Y he ahí la idea: No necesito de un hombre para sentirme completamente feliz. Para amar, necesito amarme primero a mi misma.

Es en ese momento cuando anuncian en la tarima del club que le darán la oportunidad de cantar a alguien. Con lo amorosos que son mis amigos, hicieron coro para que yo subiese esa tarima para cantar. Después que revolcaron a todo el mundo para que se animasen a escucharme a cantar, subí a la tarima que ahora se convertía en escenario. Créanme… me viví ese coro que dice “Quiero vivir, quiero gritar, quiero sentir el universo sobre mi”. Y todo eso lo haré, lo haré sola, yo sola. Lo haré por la Amelie que solía caminar por estas mismas calles, soñando ser alguien grande cuando era niña. Lo haré por mi, y solo por mi, porque ya no soporto el dolor. Voy a aprender a quererme, a saber lo que realmente quiero, con o sin alguien a mi lado.

Que no viviré por alguien. Que viviré por mis sueños, por lo que quiero alcanzar. Si el me quiere vendrá y me entenderá y todo saldrá bien. Pero hoy le doy fin a esto que me esta hundiendo. Que yo no lo amo porque lo necesito, sino que lo necesito porque lo amo. Que lo que yo siento lo estoy definiendo. Y si, ya lo definí. Y me siento mucho mejor. Respirando profundo... inhalando paz…exhalando ansiedad. Se lo diré… lo enfrentare. No me importa si no me ama y mi, pero yo estoy segura de lo que siento. Estoy enfrentando mis miedos, estoy aceptando lo que siento. Me estoy renovando. “Y si la respuesta es yo no te amo”… me pregunte a mi misma. Pues seguro llorare… pero seguiré viviendo, no es el único hombre que existe. Pero tampoco perderé un día preocupándome por alguien que no me valoró como yo lo valore. Porque seguiré siendo yo. Porque tal vez lo perderé, pero no me perderé a mi misma. Porque estoy firme. Porque a veces hay que llorar. Pero para eso sirven los pañuelos, y los amigos que dicen “hombro: waterproof”.

Y entre aplausos y abrazos, ya casi amanecía. Me queda un dia, en Madrid. No se cuando volvere a ver a Elliot, pero hoy hubo una renovación. Hoy volvi a ser yo. Hoy me siento bien, pero mucha mas que bien…buenisima!

Canciones para ser escuchadas: “Niña”- La Quinta Estación

“Rush”- Aly and AJ

“El universo sobre mi”-Amaral

“I’m Feeling Good”- Muse

Fundamentos


Era una soleada de primavera en España. Nos quedamos en la casa mis amigas Marta, Sonia y Lucía. Ellas son todo un chiste y tienen muchas historias que contar, pero ya eso es para otro día. En su casa tienen un pequeño patio, y el árbol más frondoso y bello que tienen es de naranja y está en el mismísimo medio del patio. Nos levantamos después de un largo viaje y lo primero que hicimos fue recojer naranjas para el desayuno.
Una vez todas en la mesa, empezamos a pelar las naranjas. Recuerdo la primera vez que hice eso. De niña mi padre solía hacer ese trabajo por mí. Nos sentábamos en el piso del balcón en las calurosas tardes de verano a comer naranjas y compartir en familia. Yo, como era muy pequeña y no me dejaban utilizar cuchillos - mi madre se volvía histérica si me veía con uno en mano- pues me entregaban la naranja ya pelada y cortada.
Miraba a mi padre como todo un gran sabio. Para mí era toda una ciencia. Pero yo lo veía con mucha atención. Cómo pasaba el cuchillo con mucho cuidado sobre la superficie de la naranja y con ligereza y delicadamente deslizaba el cuchillo alrededor de la naranja sin que se llevara parte de la cáscara blanca y la pulpa quedase intacta. Lo admiraba.
Un día había un paquete enorme de naranjas. Yo quería comer una, pero no tenía quien pudiese descascara una para que yo pudiese saborear esa deliciosa fruta. Pero me animé. Tomé un cuchillo, no importando lo que mi madre dijera - "No utilices ese cuchillo, te puedes cortar"-. Me tardé alrededor de unos 15 minutos en pelar esa naranja. Pero lo logré yo solita. Era una pequeña muestra de mi independencia, de que puedo tomar riesgos y enfrentarlos. El sabor de esa naranja fue el más dulce y sabroso de mi vida.
Hoy me doy cuenta lo lejos que he llegado. Y le estoy enseñando a Lulú como hacer ese proceso, porque realmente era toco un desastre pelando naranjas, y un peligro para ella misma. Todas nos reímos y contamos de nuestras anécdotas.
Lucía rompió con el tema ya establecido y me pregunta : "A ver Ame, nos alegra mucho tenerte aquí, pero... qué realmente te trae por acá. Vamos a ser honestas, te noto un poco triste". Lulú la miró, y parace haberle contado todo con la mirada. Terminé por decirles que era lo que realmente me sucedía.
Sonia, a quien veo como una persona muy sabia, me dijo,"No tengas miedo Amé. Piensas mucho las cosas, y te complicas demasiado. Tu muy bien sabes que no lo quieres, si no que lo amas. Date un chance y sé feliz". Me costó un poco asimilar esas palabras. Pero terminé por comprender que eran ciertas cada una de ellas. Creo que en esta vida aveces hay que arriesgarse. Aveces pienso que la niña que un día fui tenía menos miedo. Quisiera ser como ella, quisiera vivir así. Sé muy bien que parte de ella aún vive en mí.

"La posibilidad de que un sueño se haga realidad, es lo que hace la vida interesante"

Cancion para ser escuchada: "Happy" - Leona Lewis