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Meteoros

4

Elegancia, porte... Hoy soy yo, hoy no necesito a nadie mas. Este vestido la verdad que es demasiado fabuloso. Nunca me había sentido así, tan libre y femenina como el minuto y medio que estuve caminando en la pasarela.

Después de tomarme varias fotos con las chicas tras vastidores, decidí dar una vuelta en el jardín. Sorpresa la que me llevé...Anton, todo guapísimo. Lo miré a la distancia y notó mi presencia. Por supuesto que esquive la mirada lo más pronto que pude. Pero creo que fue demasiado tarde, porque treinta segundos mas tarde ya estaba a mi lado.

-"¿Comó estas Cami?"- Me preguntó... ni se te ocurra miraralo a los ojos, no seas tonta.

-Yo estoy de maravilla y ¿tú como estas? ¡Espero que bien !- Le dije, no se porque pero mi tono de voz se puso mas fino en esta conversacion. Creo que es el nerviosismo. Relájate Cami.. relájate...

-Muy bien... pero podemos... ¿hablar?- antes de que el continuara con lo que pareciese un intento de lavado de cerebro, yo fui directo al grano:

-Y Katiria... ¿Cómo está?, La verdad que hacen una pareja muy bonita. Les deseo lo mejor.- Pude notar como su cara se secaba como una pasa, pero yo lo miraba firme y con una sonrisa.

-Cami yo..

-Le mandas muchos saludos de mi parte, amigo. -recalcando la palabra AMIGO- Se nota que estás muy feliz.

-Si, si...claro.- Sus ojos no querian encontrar los mios, se notaba desepcionado.- Pero ¿sabes qué?.. Nada mejor olvidalo....

Pues como no tenía nada que añadir al respecto decidí darme la vuelta y caminar a la fiesta. No pude hacer mucho, pues una mano tibia me tomo del brazo. Nunca había visto a Anton asi. Medio salvaje, medio tranquilo, como si estuviese desesperado por decirme algo. Y en sus ojos habia miedo y tristeza. Podia sentir su respiración en mi cara, la fiesta me espera y sé que ésta situación es bastante incómoda. Él tiene novia, la cual no soy yo. El colmo de los colmos es que aquí todo el mundo lo sabe. Mi mente decía sal corriendo Cami, pero mi cuerpo no respondía. Asi que me quede alli, congelada, porque realmente no me quedo mas remedio. Y... y.... pues...

***

No lo pude evitar... Creo que las palabras no iban a bastar para explicar lo que siento. Ademas, sabiendo como es Cami, no me iba a escuchar. Ella se basa en acciones. Asi que lo hice... Pero no solo por eso, pero porque llevaba meses, años que queria darle un beso, sentirla cerca de mi. Y no me importo nada.

Lo que sentia eran ansias de calmar un fuego que se apoderaba de mi... y ahora de los dos. Creo que ella siente lo mismo que yo... creo que esto es el verdadero amor.

***

Y es que me sentia roja, libre y apasionada como este traje... Sentí como si no hubiese mas nadie alrededor. Y es que su cara, su pelo, sus ojos, todo su ser me envuelve y quedo roja y evidente frente a él. Pero no soy estúpida...y tengo que reaccionar. Aunque esto se sienta bien, está mal. Este beso tiene que llegar a su fin. Y echa para fuera que ya no te quiero seguir besando aunque por dentro me arrepienta.

-Cami yo...

-No Anton, no quiero excusas...

-¿Pero porque haces esto?

- ¿Por qué hago esto? ¡Pero que pregunta mas estúpida! Porque si lo que crees es que soy fácil, y que rapido voy a estar detras de ti, besuqueandome contigo pues estas bastante equivocado. Y porque si no te habías dado cuenta, tienes novia.

-¿Pero de qué hablas?, lo hice porque quiero.. porque.. Cami.. yo a ti te amo.- Increíble pero cierto señoras y señores. Esas dos palabras salieron de la boca de Anton Lambert. Hasta yo me pasmé con tremenda frase. Pero no voy a caer en eso... si el me quiere, pues el sabra que hacer. Y aunque me duela, tengo que decirle esto:

-Ah... y eso mismo es lo que le dices a ella. Anton, tu no me amas... porque si tu me amases, me hubieses esperado. Hubieses tomado el tiempo suficiente para que yo saliera de donde estaba. Y sabes que es lo peor de todo... que lo estabas logrando. Pero cuando me dí cuenta que yo te queria mas que un amigo era demasiado tarde... no pudistes esperar a quedarte solo por un momento. Nooooo!! Si es que tenias que buscar a otra para calmar tus "ansias". Anton.. yo no soy asi... entiendelo.

-Pero Cami.. entiendeme, yo me sentia solo, y pense que te habia perdido. Pense que era imposible, que solo me ibas a querer como un amigo.

-Pues ya ves que te llegue a querer mas que eso Anton. Y si.. no puedo negar que me gustas. Pero entiende que yo no soy igual que las otras que han pasado por tus brazos. Yo no soy una sustituta, ni un juguete de repuesta. Yo no pretendo esperar a que cuando te canses de ella vengas a mi. Porque yo no soy una segunda opcion, ni quiero ser la otra.

Eran tantas emociones en solo diez minutos. Sentia mi corazon palpitar a las millas. Se que me estoy hiriendo, pero, esto es por mi bien. "Cami.. y que quieres que yo haga? Quieres que la deje...?", me cuestionaba con desepero. Aunque deseara llorar, no podia demostrar debilidad en esos momentos.

Hay un dicho que dice: No hagas a los demas lo que no quisieras que te hagan a ti. Y es justamente ese proverbio el que voy a usar para mi contraataque.

"Yo no soy quien para decicir el destino de la relacion de ustedes. Despues de todo tu tomastes la desicion de estar a su lado. Responde como hombre, haz valer tu palabra. Yo no quiero ser un estorbo, porque yo no quisiera tenerlos. Y menos quisiera ser las sobras, porque para migajas, el perro". Y me fui, con paso firme y el traje flameante. Me fui con un peso menos sobre mi pecho, pero con ganas terribles de llorar.

Canción para ser escuchada: "Look What You've Done"- Jet

Venus, Marte, y Tierra de por medio


No pude aguantar más... llevo con esto como hace más de diez meses, y tengo la cabeza hecha un revolvú. Así fui a visitar a Amélie, porque la extraño y hace tiempo no hablamos. Claro que, a lo mejor ella sabe de Cami.Aunque yo sé de Cami, pero no le puedo decir a Cami, porque si le digo a Cami, en tremendo lío que me meto. En estas cosas de mujeres es mejor preguntarle a otras mujeres. Sé que con Ame no hay problema. Así que me fui para su estudio.

Allí ella tenía un montón de telas coloridas. Parece que estaba haciendo su nueva colección. Muy concentrada, pero yo realmente quería saludarla, por lo menos decir "¡Hola!", aunque sea seguido por un "Adiós". Ella entretenida, mirando lo que había hecho en la figura y comparándolo con lo dibujado en el papel. Le quise dar un susto, y como siempre.. resultó, seguido por un "Aaaaaaaaaaanton no me asustes", y un abrazo del oso. Rápido me montó conversación, de cómo estás, qué es de tu vida.. cosas así. Ya me imagino que saben como es Amélie.

-Niño, te he extrañado mucho.- me dijo
-Yo también te he extrañado.- Ella sonrió, como siempre, con una sonrisa tierna y amigable. Pero quise añadir algo.- Como también extraño ha...
-¿Hah?- Preguntó Amélie, porque al parecer escuchó algo que dije y le robó la concentración. Pero algo me decía "dicelo"...
-Oye Ame...
-¿Aja?
- ¿Qué sabes de Camille?
-¿Cómo ha qué se debe esa pregunta o qué?- preguntó un poco nerviosa.
- No... nada, nada, solo quería saber.- Pero ella me miró como algo extraño, como si leyera mi mente con la mirada. Si, Ame es experta en eso. "No sé mucho de ella", me dijo mirandome fijamente a los ojos. Les digo que aveces Ame me da miedo. Hubo un silencio profundo. De repente sale gritando: "¿Sabes qué?... si sé mucho de ella. Pero no me da la real gana de decírtelo, porque ¿sabes otra cosa?... NO TE LO MERECES".
-Tu si sabes algo pero no me lo quieres decir.
-¡Vaya que entendistes! Valga la redundancia.
-Ame... tu sabes que yo a ella la quiero, siempre la he querido, pero por favor entiéndeme. Ahora esto se me está saliendo de las manos. Pero no sé si ella sienta lo mismo que yo. Entiéndeme por favor.- Y no pude aguantar. Sé que dicen que los machos no lloran, pero con Amélie, no importa los estereotipos. Ella me miró un poco sorprendida, pero me abrazó, y me dió palmaditas en la espalda. Me sentí como un bebé llorando y siendo consolado por su madre, pero así fue.

-Lo siento mucho Anton. Disculpa que me comporte así.- Ella siempre tan educada, pero la entiendo. Me invitó a un café. Y allí sentados los dos, le dije todo lo que ha pasado en estos meses. "Pensé que Cami no me quería, y que quería a aquel. Que esto solo funcionaría solo siendo amigos. Más de eso no puede ser." Y le seguí contando y confesandole todo lo que llevo por dentro. Es que es tan fácil hablar con Ame. En fin... le dije, que me hice novio de Katiria para empezar de cero, porque en ella vi la esperanza de tener alguien que me quisiera a mi lado. Pero nada de eso pudo quitar lo que siento por Cami. Ella es tan... tan... ¡Ay! es difícil de explicar. "¿Diferente, única, especial?", dijo Amélie ella tiene una cosa con las palabras. Pero si, acepté que ella era todo eso para mi. "Es que cada vez que la veo, es como si se encendiera algo en mi. Cuando la veo es como si se detuviese el mundo y girara solamente para los dos. Y... no me quito de la mente estas ganas de besarla y acariciarla y..."
-¡Ooook! Ya creo que entiendo Anton, no más explicación.- Lo mejor que hizo fue hacerme parar, porque sino iba para largo.- Ummm, se nota que realmente estas enamorado. Disculpa mi reacción de orita. Es que ustedes, son como unos hermanos para mi , y yo solo quiero lo mejor para ustedes. Realmente pensaba que eras feliz. Pero por lo que veo... umm. Mejor me ahorro los comentarios.

Amélie es tan sincera, eso es lo que siempre he admirado de ella. "Voy a tratar de ayudarte. Por cierto, hoy es mi desfile y luego habrá una fiesta. Estás coordialmente invitado."
-Um... lo pensaré.
-Ven... te aseguro que no te arrepentiras.- Me dijo, mientras miraba uno de sus trajes. Era rojo, de telas suaves y ligeras. Yo no sé como se llaman porque en realidad no sé nada de eso. Pero en el maniquí se veía de lo más bonito.

Luego me dí a la tarea de ver lo que tenía Ame por su taller. En un tablón donde sujeta las cosas más importantes, me doy cuanta que tiene una lista bien larga de cosas que hacer. Pero lo que más llamó mi atención -y me dije a mi mismo "Estamos perdiendo a Amélie. Se nos vuelve loca"-, era una lista más corta pero con la foto de un chico que decía, COSAS PARA OLVIDAR, y emcabezando la lista un tipo llamado "Elliot".

-¡Es increíble! Tienes una lista para olvidar las cosas
-Chico, las listas son para recordar algo, ¿Verdad? - tenía razón-, pues aveces no nos recordamos de las cosas que debemos olvidar, por eso necesito esa lista, para que no se me olvide.

Hace sentido. Pero lo curioso es que el tal "Elliot" es el único en la lista. Pero nada... terminamos de hablar, y me despedí de ella. Salí de su taller y pasé cerca a su casa. Vi que un muchacho hablaba con el portero y procuraba ver a Amélie. Lo miré bien y me doy cuenta que se me hace familar.

"Monsieur Elliot, ella no está por aquí."- le contestó en señor Florence. Me detuve, y le pregunté quien era, y porqué procuraba a mi amiga.
"Me urge hablar con ella"- Fue lo que contestó. Lo invité a una cerveza, y a hablar un rato. Después de todo se ve un buen tipo. Me dí cuenta que él y yo teníamos algo en común. Buscábamos a la mujer que más queremos. El se veía tan enamorado, realmente, WOW... me sentí humillado, porque de la forma en que él habla de mi amiga es exactamente lo mismo que puede describir lo que yo siento por Cami. Pero una gran diferencia entre nosotros dos, él no tiene a quien darle excusas y explicaciones, porque es libre para amar a quien sea, porque no tiene a nadie a su lado. En cambio yo...Katiria... mejor ni pensarlo. Creo que debeo hacer una lista igual que la de Ame.

Pero no... yo voy a luchar por esto, porque a ella no la quiero olvidar. Pero Elliot continuaba, "Y quiero verla, sabes. Quiero abrazarla, besarla..."
-¡Eiiiii! Hasta ahí, no más explicaciones, porque ella es mi amiga.- Y nos echamos a reir. Y BINGO! Se me ocurrió una tremenda idea.- Creo que yo tengo la solución mi camarada.
-Díme, ¿ qué hago?
- Tú solo busca la mejor ropa que tengas. ¡Y por favor... recortarte! Qué vamos para una fiesta.

Canción para ser escuchada: "Un millón de cicatrices"- El canto del loco

Jarabe de rosas para el alma


Llegando a Paris encuentro en la puerta de mi casa una nota la cual dice:

“Amélie, te he estado buscando durante el fin de semana. Por favor llámame, tenemos que hablar y vernos. Es urgente. Atentamente: Camille.”

Ah, Camille! Hace mucho tiempo no se de ella. Es una de mis grandes amigas la cual no veo hace mucho tiempo. En seguida la llame y la invite a almorzar a en mi casa. Estaba completamente cambiada y madura. Nos sentamos a hablar y ha chistear de los viejos tiempos. Yo le cuanto de lo que me ha sucedido en este año, y ella me cuenta de los suyo. De repente hubo un silencio en la conversación… “Cami… ¿Qué te sucede?, Por cierto, ya no me hablas de Antón”. Antón , Cami y yo éramos buenos amigos. Pero la amistad se basaba más en ellos dos. Si, de esos amigos que se abrazan cuando ella llora, y el la defiende. Para ser honesta siempre me hubiese gustado verlos ser mas que amigos. Parece que cuando dije el nombre de Antón el silencio se hizo mas frío, pero Cami quería decir algo “De eso justamente quería hablarte”.

-Ajaaaaaa… cuentame, ¿Que paso?

- Pues sabes que tiene novia.- Me dijo un poco rara.

-No, no lo sabia, pero que bueno por el, ¿no?- Por como se veía su cara la respuesta era un no lleno de tristeza y dolor.

-Ame… a mí…

-A ti…?

-Creo que estoy…

-¿Estas?, por favor no digas embarazada porque aquí si que me da un ataque

-No chica, ¿como crees?... Creo que… estoy enamorada de Antón.

-¿Que?- Claro que ese que fue uno lleno de sarcasmo. Claro que yo ya me lo imaginaba.- Yo ya lo sabia Cami, por favor, dime algo nuevo.

“¿Como que ya lo sabias?”, pregunto Cami. Valga la aclaración, Cami es de las personas que no se dan cuenta de lo que sucede a su alrededor hasta cinco meses después de que suceden o comienzan a suceder. “Cami, siempre haz estado enamorada de el, y no te habías dado cuenta hasta ahora. Y lo peor de todo es que tuviste la oportunidad de que fueran algo, pero… noooooooooooo. Cami, el estaba sumamente enamorado de ti, parecía otra persona, pero seguía siendo el mismo Antón de siempre. Contigo el podía ser el pero una versión mas pulida”- termine de confesarle. Camille estaba a punto de llorar. No me gusta verla así. Se muy bien porque no quiso darle una oportunidad a Antón. Ella no quería dañar su amistad.

No me quedo más remedio que consolarla. “Y lo peor de todo es que no se porque me pongo celosa, porque lloro con tan siquiera leer o escuchar su nombre. Y lo extraño Ame, lo extraño mucho. Y ya no hablamos”. Vamos a poner los puntos sobre las i… Vamos a hacer un club de todas las que estamos en contra de las novias toxicas y los tontos que se dejan manipular, o por los amigos que una vez tienen novia dejan de ser tus amigos. Pero, continuando con la historia… “Eso que creo que sientes es que estas enamorada de el. Siempre lo estuviste Cami. Como lo mirabas, mejor dicho, como se miraban, como hablaban, se abrazaban, como llorabas en sus brazos, como bailabas con el, era muy diferente tu trato con comparado con los demás”. Aquí se desataron los llantos, y trate de suavizar la cosa. Esta situación me acuerda a algo. “Yo se como se siente Cami. A mi me paso lo mismo”. “¿Con Jean?”- pregunto la inocente. Mi mirada lo dijo todo. “¿Entonces con Elliot?”- no pude evitar sonrojarme una vez escuche ese nombre. “Si Cami, con Elliot”.

Sucede que Elliot y yo eramos buenos amigos. El me caía muy tremendamente bien, pero para el tiempo en el cual lo empecé a conocer, Jean estaba como una venda en mis ojos. Una vez Jean fuera de mi vida, Elliot quiso hacer el acercamiento. Yo no quería nada con nadie. De relaciones no quería saber en buen tiempo. Pero todo me llevaba a Elliot, y de repente todo trataba de el. Hablábamos mucho, y se volvió parte de mi. Pero yo no quería una relación, y la distancia llevo a que, pues… el, encontrara a alguien.

-“Cuando me entere que Elliot tenia novia, fue como si el mundo se viniese abajo. Como si parte de mi se derrumbara. Pero… yo quería que el fuese feliz. Yo no quería admitir que me gustaba”.

-¿No lo sabias?... ¿Y como te distes cuenta?

- Chris me hizo darme con esa pared.

“No seas idiota Ame… estas que te babeas por Elliot”- grito rotundamente Chris. “Pero no chico, no puede ser”- reclame. “Es de todo lo que hablas, y ahora que otra lo tiene, te echas a llorar como una Magdalena, no te quejes”. “Ok… ok… si , me gusta.Y se que fui un poco tonta al no decirlo antes. Yo misma pude haber evitado esto. Y ahora… ¿que hago?”.

-Lo único que te puedo decir querida Cami, es el consejo que me Chris un día me dio.

-¿Cuál?

-Escucha bien tu corazón.

Una noche no podía más. La angustia era tanta, y los estupidos celos no me dejaban en paz. Recibí una llamada de Elliot. “Tengo que decirte algo”- dijimos los dos a la vez. Yo opte por empezar. “Elliot, tu… creo que tu…”- tartamudeaba, mariposas en mi estomago. “Aja…crees que yoooo?”- decia Elliot medio nervioso. Luego de media hora temblando de miedo le dije “Elliot, creo que tu… me gustas”. Hubo un silencio, a lo cual pense que se habia caido la llamada. De hecho el engancho. Al minuto volvio a sonar mi telefono. “No tienes que decir nada Elliot, yo facilmete puedo olvidar que todo esto sucedió y…”

- ¡Ame, Ame, Ameeeeeeeee!- Eliott intentaba de hablar.

- ¿Qué?...

- ¿Por qué no me lo dijistes antes? Sabes que me gustabas.-Al escuchar esas palabras se me enfrió el alma.

- Tenia miedo.

- ¿Miedo de que?

- De Salir herida, de que yo no te gustara, de perder tu amistad.

“Vez Cami, creo que te entiendo mas de lo que crees”- le dije quitando las lagrimas de sus ojos. “Si pero… ¿que paso?”- ella estaba muy intrigada con la historia. Luego de una llamada llena de llanto por la estupidez que ambos habíamos cometido, Elliot continuo llamándome mas a menudo. Yo trataba de olvidarlo, para que solo fuésemos amigos, y el siguise con su amada. Aunque eso se podía considerar masoquismo. El resto es historia

“Por eso te digo Cami, háblale. Llámalo. Dile como te sientes. Tal vez el si sienta algo por ti. Que si el te quiere o no te quiere lo importante es que nunca dejen de ser los mejores amigos que eran. Yo pienso que el va a entender”.

Camille termino de comer el postre, nos reimos un poco mas de todas las aventuras de los viejos tiempos. Y se fue, se fue con mas fuerza, mas enamorada. “Se lo diré Ame, gracias amiga”.

-“¡Suerte!”

- Por cierto, ¿que era lo que te queria decir Elliot en esa llamada?

-Que siempre me había querido.

Porque nunca sabes lo que tienes, hasta que lo pierdes.

Canción para ser escuchada: “Día normal”- Juanes